¿Puede el desierto ocultar los secretos del mar? San Jacinto del Desierto, 1915. En un rincón olvidado de Sonora, donde el calor dobla la realidad y el aire huele a salitre, el tiempo parece haberse detenido en las grietas del adobe. Rosaura Valenzuela llega a este pueblo árido tras la muerte de una abuela que nunca conoció, buscando respuestas en una herencia que se siente más como una condena. Lo que encuentra es una casona de dos niveles que parece tener vida propia; una estructura que respira bajo el peso de un pasillo donde gotea un agua negra que no pertenece a la tierra. Es el rastro de un secreto que su madre, Jimena, intentó enterrar bajo décadas de silencio, pero que ahora reclama su lugar. En este escenario, Rosaura se cruza con una presencia que no deja huellas : una niña de vestido blanco que aparece en la orilla del mar solo para desvanecerse entre los muros de la casa. Mientras el eco de un tren invisible arrastra las sombras de los olvidados de la Revolución, Rosaura se enfrenta a un linaje marcado por el agua y la culpa. Deberá decidir si tiene el valor de liberar a su familia de una deuda antigua o si terminará convertida en un eco más, atrapada en la memoria líquida de una casa que nunca olvida. Con una atmósfera asfixiante y una prosa que baila entre el horror gótico y el realismo mágico, Iliana Pérez nos entrega una historia inolvidable sobre la identidad y el poder de los nombres que nos negamos a pronunciar. "No todas las que regresan vienen solas". ¡Consigue tu copia hoy y descubre el misterio que San Jacinto ha guardado por generaciones!