La Biblia está dividida en dos partes: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Cuando hablamos del Nuevo Testamento debemos saber que se escribió años después de la muerte de Jesús de Nazaret. Las fechas exactas en cuestión no están documentadas. Cuando se observan los acontecimientos históricos de los que se hablan en su texto y cuando estudiamos la escritura y el lenguaje usado por los autores del Evangelio, es posible hacer una serie de estimaciones donde una buena parte del Nuevo Testamento lo escribieron en la Iglesia de San José en Nazaret, Israel. En los escritos que se realizaron en el Nuevo Testamento, podemos ver las opiniones de los eruditos en la teología cristiana. Los tradicionalistas y los muchos cristianos practicantes no dejan de debatir sobre las fechas más cercanas a la vida exacta de Jesús. Durante más de mil años (d.C. 400 a 1530), la Vulgata fue la edición definitiva del texto más influyente en la sociedad de Europa occidental. De hecho, para la mayoría de los cristianos occidentales, fue la única versión de la Biblia que se ha encontrado. La influencia de la Vulgata a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento en el inicio de la primera edad moderna; para los cristianos en estos tiempos, la fraseología y la redacción de la Vulgata impregnaban todas las áreas de la cultura. Aparte de su uso en la oración, la liturgia y el estudio privado, la Vulgata sirvió de inspiración para el arte y la arquitectura eclesiástica, los himnos, innumerables pinturas y misterios teatrales. Fue por ello la Biblia usada en aquel entonces por los Caballeros Templarios que destinaron Europa para el crecimiento y expansión de la Orden, por ello observará el lector que si bien está todo traducido del Latín al Castellano, en algunas partes se puede observar que se respeta la traducción genérica y no actualizada a nuestros tiempos de hoy, tal es el ejemplo de palabras como muger (muger), dixo (dijo), exércitos (exércitos) etc. Propias del Castellano antiguo. También algunas palabras como dióles, endurecióse, apesgóse, levantóse, mandóle u otras como vhacia, cíthara, traheme. Asi como algunos usos o desusos de la tilde que hoy pueden considerarse La influencia de la Vulgata a lo largo de la Edad Media y el Renacimiento en el inicio de la primera edad moderna; para los cristianos en estos tiempos, la fraseología y la redacción de la Vulgata impregnaban todas las áreas de la cultura. Aparte de su uso en la oración, la liturgia y el estudio privado, la Vulgata sirvió de inspiración para el arte y la arquitectura eclesiástica, los himnos, innumerables pinturas y misterios teatrales. Fue por ello la Biblia usada en aquel entonces por los Caballeros Templarios que destinaron Europa para el crecimiento y expansión de la Orden, por ello observará el lector que si bien está todo traducido del Latín al Castellano, en algunas partes se puede observar que se respeta la traducción genérica y no actualizada a nuestros tiempos de hoy, tal es el ejemplo de palabras como muger (muger), dixo (dijo), exércitos (exércitos) etc. Propias del Castellano antiguo. También algunas palabras como dióles, endurecióse, apesgóse, levantóse, mandóle u otras como vhacia, cíthara, traheme. Asi como algunos usos o desusos de la tilde que hoy pueden considerarse los Caballeros del Temple en Occidente. “Pues ahora Israel oye los preceptos y los juicios, que yo te enseño : para que haciéndolos, vivas y entrando poseas la tierra, que el Señor el Dios de vuestros padres os ha de dar. 2 No añadiréis a la palabra, que os habló, ni quitareis de ella : guardad los mandamientos del Señor Dios vuestro, que yo os íntimo.” “LA PALABRA DE DIOS ES ATEMPORAL POR ELLO JAMAS PUEDE SER MODIFICADA NI TRATADA” Fr. ++++ José Miguel Emilio Nicolau González